miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA MANTUA DE LOS GONZAGA (3) . El siglo XVI. Federico II

Federico II por Tiziano
Tomado de wikipedia

Tras la explosión artística de Ludovico en el siglo XV, Mantua volverá a conocer una época de esplendor artístico con su biznieto, Federico II.
Como sus predecesores fue condotiero, dirigiendo los ejércitos papales de León X (como su padre lo había hecho con los de Julio II contra los franceses) y más tarde del emperador Carlos, lo que le hizo obtener el título de duque de manos de Carlos V
.
Correggio

Federico II Gonzaga fue un gran mecenas, que mantuvo las relaciones con los artistas favoritos de su madre, Isabel d' Este, (como Tiziano) y añadió otros nuevos patronazgos como los de Corregio (sus famosos cuadros mitológicos), trayendo a la ciudad a Gulio Romano para la construcción y decoración del famoso Palacio del Te




lunes, 11 de diciembre de 2017

EL ABAD OLIBA

Tomado de wikipedia

Pocas personalidades tuvieron tanta relevancia en el origen y desarrollo de los condados catalanes.
Monje benedictino, bisnieto de Wifredo el Velloso, su vida pública se desarrolla en la primera mitad del siglo XI.
Por una parte, el abad Oliba se constituye en uno de los principales mecenas artísticos de su tiempo, siendo el gran impulsor del románico lombardo venido desde Italia, creando el monasterio de Cuixá, la catedral de Vic y las iglesias Sant Pere de Casserres, Santa Cecilia de Montserrat, la iglesia del castillo de Coaner, Palau de Rialb, San Jaume de Frontayá, Sant Llorenç del Mont y, de forma indirecta, San Vicente de Cardona

También reedificó el monasterio de Ripoll (en donde había ingresado de novicio, siendo más tarde abad), convirtiéndole en uno de los centros intelectuales europeos, especialmente gracias a su scriptorium.
Biblia de Ripoll

Los monasterios fueron adcritos a Cluny, una medida que pretendía la europeización de la religiosidad y cultura catalan 
Junto a ello, sus múltiples cargos (abad de Ripoll y luego de Canigó y Ciuxa; obispo de Vic), unido a sus relaciones (familiares) con la nobleza de la época, entre las que destaca su amistad con Sancho III, le permitió influir decisivamente en la política de la época.

Patrocinó la repoblación de la marca de Segarra, fomentó la celebración de sínodos e impulsó las treguas y paces de Dios que protegieran a las iglesias (y más tarde a los agricultores u comerciantes) de las violencias generadas por el estamento nobiliario, sumamente agresivo en estos momentos


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Un texto sobre un banquete romano



Los invitados tomaron asiento en triclinios, divanes repletos de cojines y en sillones de respaldo alto y se prestaron a degustar los platos. 
Primero llegó la bandeja de los entremeses con un borriquillo corintio, que llevaba aceitunas en sus dos alforjas, en una blancas y en la otra negras. El borriquillo tapaba dos platos y unos puentecillos soldados sostenían unos lirones esparcidos entre la miel y las adormideras. 
También hubo salchichas bien calientes sobre una bandeja de plata y, por debajo, ciruelas sirias con granos de granadas. Luego pasaron a la primera comida y los criados trajeron una fuente con una cesta, en la cual había una gallina de madera, con sus alas bien abiertas formando un redondel, como si estuviera incubando los huevos. 
A continuación se acercaron dos criados y con un ruido infernal comenzaron a remover la paja y, sacaron de debajo huevos de pavo que repartieron entre los invitados. Se entregaron unas cucharas que pesaban por lo menos seis libras cada una, y los comensales trataron de comer los huevos, pero resulta que estaban hechos de una masa de harina y aceite.
 Algunos sintieron cierto apuro porque pensaron que el pollo estaba dentro y le iba a alcanzar con la cuchara, pero los que se atrevieron a meter el cubierto más adentro, encontraron una pasta de higo rodeada de yema de huevo y sazonada con un poco de pimienta. 
Enseguida salieron varios criados con grandes ánforas de vidrio recubiertas de figuras de yeso. En el cuello de las ánforas se veían sus etiquetas pegadas con esta inscripción: “Vino de Falerno Opimiano de cien años”. 
Al poco llegó el servicio de la mesa al completo. Trajeron una bandeja redonda con los doce signos del zodíaco dispuestos en círculo, y sobre ellos el cocinero había colocado la comida propia y convenientemente. Sobre el signo de Aries, garbanzos aretinos; sobre Tauro, trozos de carne de vaca; sobre Geminis, criadillas y riñones; sobre Cáncer, una corona; sobre Leo, higos africanos; sobre Virgo, una matriz de una cerda que no ha parido; sobre Libra, una balanza en cuyos platillos había, en uno una tarta de queso y en otro una tarta dulce; sobre Escorpio, unos pececillos marinos; sobre Sagitario un animal extraño, medio pez; sobre Acuario un ganso, sobre Piscis, dos salmonetes. En medio de la bandeja, una porción de césped, cortado con otras hierbas, sostenía un panal de miel. Y mientras los invitados hurgaban en la bandeja, un muchacho egipcio iba alrededor con un horno de plata en el que cocía el pan.
 Luego salieron cuatro danzarines a bailar en el centro de la sala que hacía de comedor, llegaron con una fuente que acarreaban entre todos, bailaron acompañados de los instrumentos y al salir del baile se llevaron la parte superior de la fuente con mucha gracia.
 Al llevársela, quedó al descubierto la fuente y había capones y tetinas de cerda, y una liebre en el centro, adornada con plumas, de forma que parecía el dios Pegaso. En los cuatro ángulos de la fuente había cuatro representaciones de Marsyas, que aguantaban unos pequeños odres de donde salía un chorrito de garum a la pimienta que cubría el pescado. Daba la impresión de que los peces nadaban en una balsa. Siguió otra fuente en la que estaba colocado un jabalí de un tamaño excepcional que llevaba puesto un gorro frigio. De sus mandíbulas colgaban dos cestillas tejidas de hoja de palma que estaban repletas de dátiles, los unos frescos y los otros secos. 
Alrededor del jabalí grande había otros lechoncillos más pequeños hechos de mazapán, y representaban como que estaban mamando, lo que quería decir que se trataba de un jabalí hembra. Éstas eran las ofrendas de los comensales. Llegó un sirviente con barbas y vendas en las piernas y adornado con una pequeña capa de tejido adamascado de diversos colores, que sacó un machete de la funda e hizo un corte profundo en el costado del jabalí y de su interior salieron volando multitud de tordos. Pero había cazadores preparados con cañas y en seguida cogieron a todos los pájaros que volaban alrededor de los triclinios y divanes. En seguida unos muchachos se acercaron a las cestillas que colgaban de los dientes del jabalí y repartieron todos los dátiles, los frescos y los secos, entre los comensales. Al llegar los postres dulces el estómago de los invitados estaba tan lleno que quedaron en las bandejas.





Gala Placidia: reina de los barbaros (Rufino Fernandez)

lunes, 4 de diciembre de 2017

RINCONES DE MADRID. PLAZA DE TIRSO DE MOLINA


Esta plaza de Tirso de Molina, cercana a la Plaza Mayor y a la Puerta del Sol es un espacio un tanto destartalado, frontero al barrio de Lavapiés, que nunca termina de remontar urbanamente pese a sus reformas y sus nuevos puestos de flores con el que quisieron darle un toque más amable (aunque la turistificación que está sufriendo el centro de la ciudad la está llenando de terrazas)
Ni siquiera muchos de los que pasan por ella saben el porqué de su nombre.


Si os fijáis en el famoso Plano Texeira, os he señalado con un fino cuadro azul la zona, en donde se aprecia perfectamente el antiguo convento de la Merced, uno de cuyos monjes fue el escritor Tirso de Molina.


El convento fue derribado tras la desamortización de Mendizábal y, como una doble humillación, puesto una escultura del político en su centro.
Con la creación del metro los obreros se encontraron con los restos del cementerio del convento que nunca se llegaron a extraer, encontrándose aún tras los baldosines de la estación (no sé qué ocurrirá con ellos con la actual renovación de la línea 1).

En ella se encuentra otra reliquia, ya casi histórica, la sede de la CNT, uno de los sindicatos que más importancia tuvo en la España anterior al franquismo.

domingo, 3 de diciembre de 2017

LA VIDA COTIDIANA EN UN MONASTERIO MEDIEVAL


Claustro monasterio Santo Domingo de Silos

San Benito (480-547), al establecer su famosa regla, creó el modelo que se repitiría durante toda la Edad Media e influyó decisivamente en la evolución de la arquitectura románica (Cluny) y gótica (Císter).
.
Tomado de menchuduque

Como idea general, San Benito organizará toda la vida de la comunidad en torno a unas horas (por ello se denomina la liturgia de las horas) en las que realizar los rezos comunes, dividiendo así el día en distintos fragmentos de tiempo que se ocupaban en trabajos manuales e intelectuales (el famoso ora et labora, reza y trabaja).

Tomado de wikipedia

Los monjes se levantaban muy temprano, antes de amanecer y, se preparaban para la primera oración del día, Maitines.

Como el resto de las oraciones eran comunes, hechas en el coro espacio junto al altar con un grupo de sillas fijas, llamada sillería).
  
Sillería gótica del convento Santo Tomás. Ávila


En ellas se leían y cantaban ciertas partes de la Biblia y otros cantos (antífonas, himnos…), escritos en latín, la lengua oficial de la Iglesia. Estos son los famosos cantos gregorianos que aún se siguen realizando en algunos monasterios, como el de Silos, en Burgos. (Aquí puedes saber más de ellos y escuchar algunos)

Tras ello los monjes se aseaban en las letrinas que tenían muchos monasterios (con agua del río cercano) y se volvía a la iglesia, pues apenas una hora después de Vígilias, empezaban los Laudes (una nueva oración)

                                  Fuente para el aseo. Monasterio de Poblet. Cister
Tomado de www.urbipedia.org

Comenzaba entonces realmente el día, con una hora y media para el trabajo, volviéndose a rezar hora y media después. La hora Tercia, normalmente utilizada para oficiar misa.

Hasta la una de la tarde, los monjes se ocupaban entonces del propio huerto (que servía para su autoconsumo) o se encerraban en el scriptorium o biblioteca, lleno de atriles


Scriptorium monasterio de Alcabaca. Portugal


En esta habitación se copiaban libros prestados por otros monasterios. Se hacía sobre pergamino (piel de cordero), utilizando distintos colores de tinta en las que se mojaban plumas de ave. El trabajo era minucioso y lento, pues no debían equivocarse y se copiaban también (o se creaban otros nuevos) los dibujos o iluminaciones que correspondían al texto.

En estos scriptorium no sólo se copiaban libros religiosos, sino también obras greco-romanas, y gracias a ellos se salvaron muchos libros de la antigüedad




Manuscrito con iluminaciones. Gótico
Tomado de wikipedia.org

Los monjes volvían a reunirse para rezar junto en la hora Sexta (en torno a la 13.20), tras la cual iban a comer.

La comida también era común, en una habitación llamada refectorio. En ella se colocaban largas mesas en donde los monjes lo hacían en completo silencio, pues uno de ellos (por turno) leía desde el púlpito la Regla o la Biblia. 








El menú era bastante monótono, aunque sano. 

Normalmente se comían verduras y hortalizas cocidas en una gran olla y aderezadas con un trozo de tocino o manteca. Se les daba también a los monjes un trozo de pan y un cuartillo de vino. La carne se reservaba para los domingos y celebraciones especiales, al igual que el pescado (algunos monasterios llegaron a tener sus propias albercas en donde se criaban peces).


 

Cillería de Tomar (Almacén de alimentos)


Evidentemente los monjes no se echaban la siesta, sino que volvían de nuevo a rezar conjuntamente en la hora Nona (sobre las tres), para después seguir con su trabajo encomendado.

Además del huerto o el scriptorium los monjes se dedicaban a otros trabajos, como el de la botica. En los principales monasterios existía una botica o farmacia en donde se realizaban fórmulas magistrales (medicinas hechas con hierbas) para la comunidad y los pueblos cercanos. Muchas de estas fórmulas venían del mundo romano o se aprendieron de los musulmanes y judíos (aunque existían numerosas supersticiones, como creer que el cuerno de rinoceronte, que ellos creían que era el famoso unicornio, era un antídoto contra el veneno)

Botica del monasterio de Samos
Tomado de memoria de Samos


Antes de la nueva oración se reunía toda la comunidad en la llamada Sala Capitular, leyéndose en ella un capítulo de la Regla de San Benito. En esta reunión el abad (aquel que gobernaba el monasterio) informaba sobre cuestiones cotidianas, se hacían confesiones públicas de los pecados y se castigaba a los monjes que hubieses cometido alguna falta (faltar a algún rezo, hablar durante la comida, discutir con un hermano…)

Sala Capitular monasterio Veruela. Císter

Tras un rato de tiempo libre en el que los monjes podían charlar, pasear por el claustro, rezar particularmente…, de nuevo a la iglesia para oficiar las Vísperas (19 h), cenar (20 h) y, antes de dormir, volver al rezo en la ceremonia llamada Completas, en la que se pedía protección a Dios ante los peligros de la noche.

Los monjes se retiraban entonces al dormitorio, que tanto en Cluny como Císter era común (sólo el abad tenía su dormitorio y despacho propio) en donde las camas estaban colocadas en largas filas. Si existían dos pisos, este dormitorio se colocaba sobre la cocina (y en el lado sur del claustro) para combatir el frío.
  


Para todos los movimientos diarios a las distintas estancias (comedor, iglesia, scriptorium...) los monjes usaban continuamente el claustro que las comunicaba
Claustro Santo Domingo de Silos




Y ahora que has visto todo esto, 


Para saber más

(Aquí tenéis acceso a toda la regla de San Benito)

El nombre de la rosa de Umberto Eco, o la película. Ambas son fantásticas para ver cómo se vivía en un monasterio medieval

Monjes y Monasterios españoles en la España medieval, de Juan de Atienza (Un libro fácil de leer pero muy completo para ver toda la evolución del monacato en España).


miércoles, 29 de noviembre de 2017

BEATRICE D' ESTE

Tomado de wikipedia
.
Nieta de Ferrante de Aragón, hija de Ercole I de Ferrara, hermana de Isabella de Este y esposa de Ludovico el Moro.
Gran amazona pronto fue refinando sus gustos, convirtiéndose en la gran animadora cultural de la corte milanesa 
                                                                Tomado de wikipedia

En el aspecto cultural apoyó tanto a Leonardo como al joven Bramante que reformó el convento de Santa Maria della Grazie como panteón de los duques.


Políticamente se convirtió muy pronto en la perfecta compañera de Ludovico el Moro (pese a su distanciamiento inicial, en el que el Sforza sólo la quería como madre de sus futuros herederos), siendo embajadora en Venecia para conseguir la neutralidad de la república ante la entrada francesa en la Península y, posteriormente, en los acuerdos de paz tras la Primera Guerra Italiana.
Muere muy tempranamente (22 años) en el parto de su tercer hijo

Una magnífica novela para conocerla

lunes, 27 de noviembre de 2017

MITRAISMO. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA


Larga y sinuosa es la historia del mitraísmo occidental, una de las principales religiones mistéricas de la antigua Roma.
Su origen hay que buscarlo en los Vedas de la India y el Avesta iranio, en donde Mitra aparece como dios secundario de las divinidades de luz en su eterna lucha con los de la ocuridad.
Con la reforma de Zaratustra quedó relegado, y tuvo que esperarse a los aqueménidas para que su culto se revitalizara y se extendiera hasta las costas del mar Egeo
Este será el lugar en donde lo encontrarían los legionarios en el siglo I d C cuando el Imperio conquistó toda la zona de Asia menor, extendiéndolo hacia el occidente. (El culto mitraico, que daba un gran valor a la jerarquía, fue potenciado por distintos emperadores en el seno del ejército como una manera de homogeneizar, para controlar, las múltiples procedencias y culturas de sus miembros)
En este camino su liturgia e iconografías se contaminarían con las del Sol Invictus.

La religión se encontraba fuertemente jerarquizada, exigiendo a sus miembros a un penoso proceso de iniciación que protegía (a sus misterios) de un conocimiento público (que en el fondo los banalizaría) y permitía un camino de autoconocimiento y renuncia al yo que se culminaría en la escena del Mitra Tauróctono.

Sus reuniones (de aquellos ya iniciados) se producían en los mitreos, edificios subterráneos a la manera de cavernas en donde se realizaban distintas liturgias, algunas tan semejantes a la eucaristía cristiana que muchas veces se ha pensado que el primitivo cristianismo tomaría muchas de ellas para su naciente religión












               
                 TODOS NUESTROS POR SOBRE EL MITRAÍSMO

sábado, 25 de noviembre de 2017

EL LIBRO DEL SÁBADO. La cabeza perdida de Damasceno Monteiro. Tabucchi


Adoptando la estructura de una novela negra, Tabucchi volvió a realizar (igual que en Sostiene Pereira) un alegato sobre la responsabilidad de la prensa a la hora de buscar la verdad y desenmascarar las injusticias en un oscuro asesinato tras el que se esconde la globalización y los abusos policiales.

                                                 
Como en otras de sus obras lo más fascinante de la obra son sus personajes, siempre oscilando entre lo sublime y lo grotesco: el periodista, investigador de la literatura portuguesa de postguerra; Diocleciano, el pescador de ahogados en el Duero; el gitano Manolo que sueña con pasados ya imposibles y, a la vez, posiblemente falsos; doña Rosa, dueña de la pensión que más bien parece un veterano agente de espionaje, el abogado, tan mundanal como metafísico; o la propia Oporto, cruz de Lisboa que poco a poco aprendemos a querer como lo hace el protagonista.






                                                      ÍNDICES DE NARRATIVA

miércoles, 22 de noviembre de 2017

EL CARDENAL CISNEROS (2) ESPIRITUALIDAD E IDEOLOGÍA



La trayectoria espiritual e ideológica del Cardenal muchas veces no coincidió con su labor política, hecho que ha desdoblado en muchas ocasiones la figura del mismo, que constantemente se mueve entre luces y formas.
Su carrera eclesiástica podríamos dividirla en tres gran grandes fases.

La primera, iniciada en Roa, y continuada en los estudios viejos de Alcalá, universidad de Salamanca (en donde estudió tanto teología como derecho) y Roma.

Al regresar a España es nombrado arcipreste de Uceda, lo que le ocasiona los primeros conflictos con el arzobispo de Toledo, Alonso de Carrillo, que quería el puesto para un familiar suyo.
El litigio llegará al encarcelamiento de Cisneros en Uceda y Santorcaz (durante seis años), del que conseguirá salir gracias al apoyo del cardenal Mendoza, que se convertirá desde entonces en su mentor.

Santorcaz

En 1484 sufre una fuerte crisis espiritual que le hace ingresar en los franciscanos en San Juan de los Reyes y más tarde, casi como ermitaño, en los conventos de la Salceda y El Castañar.
Posiblemente este será el origen de su espiritualidad pre-reformista que en muchas ocasiones se acercará a las ideas de Erasmo, buscando una religión mucho más auténtica e interior que huye del boato pero también de muchas representaciones exteriores y de los rituales no vividos internamente.

Esta forma de entender la religión está en la base de su reforma de la orden franciscana (y más tarde, por orden de Alejandro VI, de las órdenes mendicantes) contra su paulatina relajación pero también su Biblia Políglota (que busca los orígenes de Las Escrituras) o su erasmismo (de él y de su Universidad).

Biblia Políglota

Joseph Pérez plantea que, de haber sido papa (como deseaba Fernando de Aragón), muy diferente había sido su trato con las ideas de Erasmo y, posiblemente, con Lutero y la Reforma (no sólo por ideología sino también por su rotunda oposición a cualquier tipo de corrupción dentro de la Iglesia)
Y es que Cisneros tendrá una gran admiración de verdaderos heterodoxos como Ramón Llull y Savonarola, apoyando a los movimientos místicos, sin dar excesiva importancia a la limpieza de sangre (pese a ser Inquisidor general), invitando a cristianos nuevos en la elaboración de su Biblia Políglota.
Religiosidad profunda e interior pero también estudio y formación, estos serán sus pilares, y la creación de la Universidad de Alcalá habría de ser una de sus piedras fundamentales.
Frente al Islam su relación es totalmente contraria, y sigue inmerso en una guerra santa heredera del espíritu de la Reconquista, como puede verse en su política africana (conquista de Orán) o el bautismo masivo (y bastante duro) de los moriscos granadinos y su quema de libros (aunque curiosamente los de Medicina fueron salvados para completar las bibliotecas de la Universidad de Alcalá)

En el aspecto de ideología política, Cisneros intentó (pues no tuvo tiempo real de poner en marcha todas sus medidas) ser un verdadero reformista que modernizara las estructuras políticas (entre ellas el sistema polisinodial), eliminando el poder de los nobles y mejorando la flota






lunes, 20 de noviembre de 2017

SAN JUAN DE LA CRUZ (6) Prisionero en Toledo



Dentro de la verdadera guerra civil que existe entre los calzados y descalzos que vimos en el post anterior un retén de alguaciles dirigidos por los primeros secuestran a San Juan de la Cruz de La Torrecilla cercana a Monasterio de la Encarnación

Con los ojos vendados le llevan hasta Toledo en dónde me encierran en el convento actualmente desaparecido y situado en la cuesta que bajaba desde el Zocodover hasta el puente de Alcántara



Aquí los Descalzos apoyados por el nuevo nuncio le despojan de su calidad de sacerdote y le encierran una estrecha celda sin apenas comida y con castigos corporales
Pretenden que San Juan reniegue de la Reforma descalza aunque no lo consiguen
Después de 9 meses (en los que empezará a escribir su Cántico Espiritual) y tras varios días de organización, San Juan consigue romper el candado de su celda y descolgarse por una ventana a las traseras del convento.

Es la noche del día 15 de agosto y, tras deambular  por la ciudad y dormir en un porche, muy de mañana pide asilo en el Convento de las Descalzas cercano a la Plaza de Zocodover

Aquí las hermanas le esconden de la búsqueda que están haciendo los calzados de él por toda la ciudad y consigue que salga resguardado otra vez por la noche al Palacio de Santa Cruz en donde don Pedro González de Mendoza, canónigo de la Catedral  y administrados del Hospital de Santa Cruz le acoge en este para que recupere su frágil salud